Movimiento Escoge

 

Es un movimiento católico compuesto por jóvenes y para jóvenes, que pretende producir un encuentro profundo de la persona consigo misma, con su familia, con quienes le rodean y con Dios.

Es un fin de semana de convivencia, reflexión y oración, centrado en la vivencia de valores humanos y cristianos, proyectados a través de dinámicas diversas. Ha sido creado para jóvenes adultos de 20 a 45 años. Estos pueden ser de padres o madres solteras. En tanto, los equipos están liderados por pareja de esposos, sacerdotes y líderes juveniles. Surge del Encuentro Matrimonial. El fundador de ESCOGE es el mismo del Encuentro Matrimonial, Padre Chuck Gallagher.

Objetivo del ESCOGE: Integrar al participante con su familia humana y su familia de fe, para que pueda cumplir su vocación laical en el mundo y para ser testimonio del amor de Cristo ante los demás.

Carisma del Escoge: Es un regalo de Dios, un don, una gracia que el Señor nos da y se hace presente cuando se pone al servicio de los demás con humildad y amor. El don del Señor que nos permite encontrarnos con nosotros mismos, con los demás (especialmente la familia) y con Dios a través del crecimiento en los valores humano-cristianos.

Escoge en República Dominicana: EL ESCOGE llega al país después de una visita que en julio del 1995 realizara a la ciudad de Toluca, México, Mons. Ramón Benito Ángeles, donde conoció a una pareja de novios que con su testimonio de vida y el de su familia lo motivaron a que viviera la experiencia. A su regreso a la República Dominicana, Mons. Benito Ángeles invitó a un grupo de jóvenes, parejas y sacerdotes de la Diócesis de La Vega, para que lo acompañaran a vivir esta magnífica experiencia. La delegación vivió, en Octubre de 1995, el FDS número 51 de Toluca México. Cuatro meses después de regresar el grupo, en Febrero del 1996, se organizó y se realizó el primer FDS del Escoge en La Vega, Rep. Dom., en la casa de Cursillos del Santo Cerro, gracias al apoyo del Equipo Eclesial de Toluca y de un grupo de parejas y jóvenes, 24 Mexicanos que viajaron por 10 días a R. D. y así se pudo hacer realidad este gran reto.

En Febrero del 1999 un equipo de jóvenes, sacerdotes y parejas de la Diócesis de La Vega imparten la primera experiencia en La Arquidiócesis de Santo Domingo, donde un total de 90 personas la viven a plenitud. Aquí se inicia la primera expansión del movimiento dentro de la República Dominicana. También el amor del Escoge y su espíritu misionero se hizo presente en la Arquidiócesis de Santiago de los Caballeros, en el 2002 el equipo diocesano del Escoge de la Diócesis de La Vega, a petición de la Arquidiócesis de Santiago llegó hasta esa pujante comunidad eclesial.

La Diócesis de la Vega ha expandido el Movimiento a la Diócesis de San Francisco de Macorís, mientras que la Arquidiócesis de Santo Domingo lo ha expandido a las Diócesis de San Juan de la Maguana, Barahona y San Pedro de Macorís.

Hasta ahora han participado más de 7,000 jóvenes, de las localidades de La Vega, Santiago de los Caballeros, Santo Domingo, San Pedro de Macorís, San Juan de la Maguana y San Francisco de Macorís. A nivel nacional se han realizado 139 FDS Escoge: 54 en La Vega; 59 en Santo Domingo; 22 en Santiago; 03 en San Juan de la Maguana; 01 en Barahona; 02 en San Francisco; San Pedro en proceso.

En los años de vida del ESCOGE en la República Dominicana los resultados obtenidos, para Gloria de Dios, han sido muy tangibles:

Jóvenes que han encontrado un nuevo sentido en su vida al abrir sus corazones a Dios; que han mejorado sustancialmente su vida familiar al estrechar la relación con sus padres y hermanos y al vivir la sanación interior y el perdón en su círculo familiar; Jóvenes que se han dispuesto a hacer cambios sustanciales y radicales en sus vidas, al decidirse a luchar por vivir un nuevo estilo de vida, dejando renacer en ellos al “hombre nuevo” al que nos llama Jesús; Jóvenes que se han integrado a nuestra Iglesia después de mucho tiempo de separación; Jóvenes que se han dispuesto a vivir los sacramentos de la Eucaristía y Reconciliación, integrándolos como un valor en sus vidas; Jóvenes que han fortalecido su vocación a ser persona y al sacerdocio; Matrimonios que han fortalecido su decisión de entregarse al apostolado de trabajar con jóvenes.

Directiva del ESCOGE a nivel nacional: Sacerdote Asesor, Mons. Ramón Benito Ángeles Fernández, Obispo Auxiliar de Santo Domingo, mons.benitoaf@gmail.com; Pareja de Esposos: Agustín y Celia Jáquez; Jóvenes: Mahrsleska Maradei de Santo Domingo; Daniel Jiménez de Santo Domingo y Jonathan Pimentel de Santiago.

Movimiento de los Focolares

 

Quiénes somos: El Movimiento de los Focolares es una gran y variada familia, es un “nuevo pueblo nacido del Evangelio”, como lo definió su fundadora, Chiara Lubich, que lo inició en 1943 en Trento (Italia), durante la segunda guerra mundial, como una corriente de renovación espiritual y social. Fue aprobado en 1962 con el nombre oficial de Obra de María y difundido en más de 180 países con más de 2 millones de adherentes. El nombre viene del italiano “Fuego del hogar”. El Movimiento fue denominado “de los Focolares” por la gente de Trento, por “el fuego” del amor evangélico que animaba a Chiara Lubich y a sus primeras compañeras.

El mensaje que quiere dar al mundo es el de la unidad. El objetivo es, por lo tanto, el de cooperar en la construcción de un mundo más unido, impulsado por la oración de Jesús al Padre “Que todos sean uno” (Jn 17,21), en el respeto y valorización de las diversidades. Y para alcanzar esa meta se pone como prioridad el diálogo, en el compromiso constante de construir puentes y relaciones de fraternidad entre las personas, los pueblos y los ámbitos culturales. El Movimiento cuenta, en su interior, con cristianos de muchas Iglesias y comunidades cristianas, fieles de otras religiones y personas de convicciones no religiosas. Cada uno adhiere a él en sus fines y su espíritu, en la fidelidad a la Iglesia de cada uno, o al credo de cada uno, y a su conciencia. Las Comunidades son llamadas Focolares, en donde viven los que en el Movimiento han hecho votos de castidad, pobreza y obediencia.

Nuestra historia: 1944 – El drama del segundo conflicto mundial imparte una lección decisiva: “Todo cae, todo es vanidad de vanidades. Sólo Dios permanece”. Dios amor irrumpe en la vida de Chiara transformándola. Un descubrimiento que enseguida comunica y comparte con otras jóvenes que serán sus primeras compañeras. A los refugios llevan sólo el Evangelio: aquellas palabras se iluminan con una luz nueva: en ellas encuentran el “cómo” responder a este amor. En el mandamiento que Jesús dice suyo y nuevo: “ámense los unos a los otros como yo los he ama- do”, descubren el corazón del Evangelio. Viviéndolo con radicalidad, experimentan un salto cualitativo en su vida personal y comunitaria. En el testamento de Jesús “que todos sean uno”, encuentran el por qué de sus vidas: contribuir a realizar el plan de Dios sobre la familia humana.

La experiencia de “Dios amor” es la chispa inspiradora que da inicio al Movimiento; el amor recíproco constituye su tejido espiritual; el “que todos sean uno” es su objetivo. Son éstos algunos de los puntos cardinales de una nueva corriente espiritual: la Espiritualidad de la Unidad, que llegará a ser cada vez más universal.

Qué Nos mueve: Un amor dirigido a todos y que no discrimina, que toma la iniciativa; que ama como a sí mismo y no rechaza a nadie, ni siquiera a los enemigos. Para que pueda llamarse evangélico, ésas tendrían que ser las cualidades de nuestro amor. Es una labor nada fácil, que requiere un ejercicio constante y cotidiano. Es por ello que Chiara Lubich lo definió a este amor como “un arte”, un método, que se les propone a todos: cristianos, hombres y mujeres de credos diferentes y personas sin una referencia religiosa. En la conciencia de que esta nueva disposición de ánimo es el primer paso para una revolución pacífica, capaz de cambiar el corazón de las personas y del mundo entero.

Caminos para la Unidad, Los Diálogos: a nivel de individuos, personalidades y Movimientos, comunidades y grupos, se delinea como la vía privilegiada para promover la unidad: dentro de la propia Iglesia para profundizar la comunión entre los Movimientos Eclesiales, las nuevas comunidades y las asociaciones laicales, con los carismas antiguos y nuevos de las congregaciones religiosas; entre las Iglesias cristianas, para entretejer relaciones de comunión fraterna y de testimonio común, que hacen caer prejuicios y abren un diálogo de vida, del pueblo, cual levadura para acelerar el camino hacia la unidad visible de los cristianos; con el judaísmo, para sanar las heridas de siglos y redescubrir el patrimonio y las raíces comunes; entre las religiones, para construir un mundo fraterno basado en los valores del espíritu; con personas de convicciones no religiosas, para colaborar, sobre la base de los valores comunes y del respeto de los derechos humanos, en los campos de la solidaridad y de la paz.

En lo social: La reciprocidad del amor hasta construir la unidad se revela como el “código” para transformar la sociedad, imprimiendo la dimensión de la comunión, de la solidaridad en los distintos ámbitos de la sociedad, como: la política, la economía, la moral pública y la ética social, la salud, el orden social, el arte, la educación, la cultura, la comunicación social, las relaciones entre los pueblos. De especial relevancia:

El Movimiento político por la unidad: abierto a personas comprometidas a distintos niveles, de distintos partidos políticos, que propone la fraternidad como categoría política en vista del bien común.

La Economía de Comunión: proyecto que, en el mundo de la Economía, inspira la acción de más de 750 empresas y tiene un impacto también a nivel cultural.

La cooperación internacional: más de 1000 obras sociales de distinta magnitud en los 5 continentes. Se han desarrollado especialmente en el ámbito socio-sanitario y educativo en las áreas menos favorecidas. La valorización de la reciprocidad suscita auto desarrollo y rescate social, son todas acciones sostenidas por una ONG del Movimiento: Acción mundo unido (AMU).

Presencia en República Dominicana: El Movimiento de los Focolares está presente en la República Dominicana desde el año 1982, cuando fue presentado a varios grupos eclesiales. En esta primera visita a la República Dominicana fueron recibidos por el Sr. Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, en aquel entonces Arzobispo de Santo Domingo, que los animó a seguir adelante en el difundir la espiritualidad del Movimiento en su Arquidiócesis. Alentados por la disposición del Cardenal se continuó viajando a la República por varios años visitando en los diferentes pueblos los grupos de personas deseosas de vivir la espiritualidad de la unidad. Por dos años consecutivos: 1985 y 1986 los miembros fueron invitados a presentar esta espiritualidad a la Conferencia Episcopal. Los obispos vieron en el Movimiento un instrumento poderoso para trabajar sobre todo con la juventud y expresaron su deseo de que se abriera un centro permanente en la República. Respondiendo a esta solicitud y por la rápida expansión del Movimiento en el país, se abrió un Centro Femenino formado en aquel entonces por tres focolarinas (miembros consagra- dos) y hoy en día por cinco.

Actualmente, tenemos grupos del Movimiento en las principales ciudades del País compuesto por personas de todas las edades. Cada verano el Movimiento de los Focolares realiza un retiro de cuatro días llamado Mariápolis en el cual participan alrededor de 500 personas. Están presentes en las Arquidiócesis de Santo Domingo y Santiago y en las Diócesis de Mao-Montecristi y Nuestra Sra. de la Altagracia. Directiva nacional: Directora regional, Estebanía Rodríguez y Ángel Cano, ffsantodomingo@claro.net.do | (809)686-3291.

Movimiento de Cursillos de Cristiandad (MCC)

Es un carisma que el Espíritu Santo ha suscitado en orden a la edificación de la Iglesia y a la evangelización del mundo.

Su origen es la respuesta cristiana a una serie de acontecimientos históricos que evidenciaron la realidad de la cristiandad en la España de la posguerra (1936-1939); una sociedad que vivía de espaldas a Dios, donde el cristianismo había dejado de ser influyente, donde se vivía un “cristianismo social”, sin coherencia ni compromiso con el evangelio. En este escenario la Juventud de Acción Católica Española (JACE), re-toma el proyecto de realizar una gran peregrinación de jóvenes a Santiago de Compostela, a celebrarse en el año 1948. Bajo la consigna de Manuel Aparici: “100,000 jóvenes a Santiago”. La preparación espiritual para esta peregrinación: “Cursillo de Adelanta- dos de Peregrinos”, diocesanos, dirigidos por miembros del Consejo Nacional de la JACE y “Cursillos de Jefes de Peregrinos” en parroquias, dirigidos por miembros de los Consejos Diocesanos.

Así, bajo la acción del Espíritu Santo, y tomando como base los cursillos de adelantados y jefes de peregrino, un grupo de jóvenes de la isla de Mallorca, con una notable inquietud apostólica, mediante un intenso trabajo de estudio, reflexión, experimentación y adaptación, desarrollaron una nueva forma de evangelizar, que permitía que el con- tenido esencial del cristianismo fuera presentado y captado especial- mente por los alejados de Dios y de la Iglesia, que posteriormente se llamó “Cursillos de Cristiandad”, algo nuevo y diferente a lo anterior por su enfoque, finalidad y sentido.

 El Estatuto del Organismo Mundial del Movimiento de Cursillos de Cristiandad (OMCC) recoge que “de este grupo de iniciadores tuvieron parte muy importante sobre todo laicos guiados por Eduardo Bonnín Aguiló, además de varios pastores, entre los que se encontraban el entonces Obispo de Mallorca, Mons. Juan Hervás Benet, y el sacerdote Mons. Sebastián Gayá Riera”. El primer Cursillo de Cristiandad comenzó en la tarde del 7 de enero de 1949, en la Ermita de San Honorato del Monte Luliano, de Randa, en la isla de Mallorca, España”.

Desde sus inicios se planteó la necesidad del seguimiento y la perseverancia de quienes habían vivido la experiencia del cursillo y se empezaron a formar los primeros grupos de cursillistas. A finales de 1949, se asumió la “Reunión de Grupo” o el grupo de amistad, como un elemento especifico y esencial del movimiento y en 1953, se organizó la primera reunión semanal de seguimiento: “La Ultreya”, para facilitar el crecimiento y perseverancia en la Gracia obtenida.

Numerosos laicos y sacerdotes que participaron del cursillo en diversas diócesis de España, ilusionados con su potencial evangelizador, lo trasladan a los países de Latinoamérica, llegando al continente Americano por Colombia en 1953, primer país en celebrar Cursillos fuera de

España, además siendo este el primer cursillo de Mujeres del mundo. En el mes de Septiembre del año 1962, procedentes de Puerto Rico, de las Diócesis de San Juan y Arecibo, y por iniciativa del entonces nuestro arzobispo, Monseñor Octavio Antonio Beras, llegan a nuestro país los Cursillos de Cristiandad. El Cursillo de Cristiandad No. 1, de la Rep. Dominicana, se celebró del 27 al 30 Septiembre de 1962, en el colegio Mayor San José de Calasanz, de los padres Escolapios, en la ciudad de Santo Domingo, D.N. A partir de ese momento los cursillos se expanden por todo el territorio nacional. En el mes de diciembre de 1969, surge nuestra revista “Palanca”, órgano oficial de difusión del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, editada en Santo Domingo y publicada cada mes ininterrumpidamente.

De forma simultánea a la expansión mundial del Movimiento, se van estableciendo sus estructuras básicas de servicio, que son las que realmente darán forma al MCC como tal, estas son:

  1. La Escuela de Dirigentes: Es el eje que dinamiza todo el Movimiento. Es la comunidad de cristianos, con las aptitudes y actitudes necesarias, que, en un clima de amistad, buscan estar cada día más centrados, comprometidos y conjuntados para acelerar la vivencia de lo fundamental cristiano en sí mismos y en los ambientes, promoviendo así la vida del MCC.
  2. El Secretariado Diocesano o Arquidiocesano: Son los organismos específicos para orientar, coordinar e impulsar al MCC en las realidades diocesanas o arquidiocesanas. Son designados por los obispos de las diócesis donde funcionan.
  3. El Secretariado Nacional: Es una estructura de servicio, reconocida por la Conferencia Episcopal, para que sea vía de comunión, de participación y de orientación del MCC en un país concreto. Siendo custodios de la identidad del MCC, manteniendo la fidelidad a su carisma, mentalidad y finalidad. Está dirigido por un Comité Ejecutivo elegido cada cuatro (4) años. Actualmente Guillermo Mejía es el Presidente Secretariado Nacional MCC.
  4. Los Grupos Internacionales: Es el Organismo que reúne y representa a los Secretariados Nacionales reconocidos por las respectivas Conferencias Episcopales. Existen cuatro (4) grupos internacionales: El Grupo Latino Americano (GLCC); EL Grupo Asia -Pacifico (APG); El Grupo Norteamericano y del Caribe (NACG); El Grupo Europeo (GECC).

Su misión es: Coordinar a los Secretariados Nacionales y apoyar sus relaciones con el OMCC; Impulsar, a nivel mundial, la reflexión permanente y dinámica sobre la identidad del MCC, conforme a su carisma, mentalidad, finalidad y método propio; Ayudar a la pro- moción del MCC en los países donde está constituido; Ordenar y coordinar los recursos que permitan alcanzar los objetivos y orientaciones de los Encuentros Internacionales.

  1. El Organismo Mundial de Cursillos de Cristiandad, OMCC, es el órgano de coordinación del MCC a nivel mundial, responsable del intercambio de informaciones, iniciativas y reflexiones, al servicio de la unidad dinámica del Movimiento. Es un organismo de servicio y ejerce su autoridad de acuerdo a lo previsto en su Estatuto. Guillermo Mejía es el actual Vice-presidente del Organismo Mundial.

El OMCC fue fundado en nuestro país en Junio de 1980, durante el V Encuentro Interamericano de Dirigentes, donde fuimos escogidos como la primera sede de ese organismo. El reconocimiento canónico del OMCC como órgano de coordinación del Movimiento de Cursillos de Cristiandad a nivel mundial lo realiza el Pontificio Consejo para los Laicos, en la Santa Sede en Roma, en el año 2004, y en Septiembre de 2014, el mismo Pontificio Consejo confirma la aprobación definitiva de los estatutos del OMCC.

Al tiempo se concretaban los primeros Cursillos, se configuraba un Movimiento, con una serie de elementos distintivos: un grupo de personas que compartían una mentalidad; una finalidad: “vertebrar la Cristiandad”; un método eficaz para conseguir la finalidad perseguida; un mínimo de organización y estructura.

El carisma de Cursillos es un don que el Espíritu Santo derrama en su Iglesia; Que conforma una mentalidad e impulsa un Movimiento eclesial; Que, mediante un método kerigmático propio; Posibilita la vivencia y con- vivencia de lo fundamental cristiano; Ayuda a descubrir y realizar la propia vocación personal y Promueve grupos de cristianos que fermenten de evangelios los ambientes, a través de la amistad.

A partir de esa mentalidad se estableció una nueva forma de evangelizar: Que parta de la realidad concreta de la persona; Que les presente y les posibilite vivir lo fundamental cristiano; Que les proyecte a un apostolado en los ambientes. Así, de la mentalidad surge el método estratégico que caracterizará al Movimiento, compuesto por tres tiempos de actuación: El pre-cursillo, El cursillo y El pos-cursillo. De esta forma, el Movimiento de Cursillos de Cristiandad se configura como un Movimiento eclesial, de característica universal y diocesana, cuyos miembros están llamados al apostolado, con una espiritualidad cristocéntrica y paulina, distribuido por todo el mundo, prestando en las diversas culturas y realidades sociales un eficaz servicio en la evangelización, centrada en el kerygma y en la conversión de las personas en sus diferentes ambientes y en la construcción de un mundo mejor.

¡DE COLORES!

Movimiento Apostólico de Schoenstatt

 

Es un movimiento católico fundado el 18 de octubre de 1914 por el Padre José Kentenich (sacerdote alemán) y un pequeño grupo de seminaristas del antiguo seminario de los Padres Pallottinos, como un camino de renovación espiritual dentro de la Iglesia Católica. Su punto de partida es la Alianza de Amor con María, como puente y camino hacia el encuentro con el Dios Trino.Como movimiento de renovación religiosa y moral, la obra de Schöenstatt ayuda animar la Iglesia y la sociedad en el espíritu de los Evangelios. Intenta poner de manifiesto la conexión entre la fe y la vida diaria, especialmente a través de un amor profundo por María, Madre de Dios, bajo la advocación: Madre Reina y Vencedora tres veces Admirable de Schöenstatt; como madre Dios, madre del Redentor y madre de los redimidos. Es un movimiento internacional, presente en todos los continentes, con miembros de diferentes estilos de vida y vocaciones; una familia espiritual con diferentes ramas y comunidades que incluye: sacerdotes, consagradas, hombres, mujeres, matrimonios, juventud y niños.

La Espiritualidad de Schöenstatt, ha contribuido al crecimiento en la santidad de hombres y mujeres de nuestro tiempo, desde su fundación. Los elementos de su espiritualidad tridimensional, caracterizan al Movimiento como un camino para vivir nuestra fe en estos tiempos modernos. Espiritualidad de la Alianza de Amor con María es la forma original que tiene Schoenstatt de vivir la alianza bautismal. En ella se expresa y se garantiza nuestra alianza con la Santísima Trinidad: es “la fuente de la vitalidad y el centro de la espiritualidad de Schoenstatt”.

El amor a María, expresado en esta Alianza, se transforma en el medio más rápido y seguro de vivir en un contacto vivo y permanente con el Dios de nuestra vida y de nuestra historia de la cual, vivida en profundidad, nace también una fuerte conciencia de misión para colaborar con ella en la renovación religioso-moral del mundo. Por esta Alianza de Amor, Schoenstattt realiza su compromiso de construir la historia en dependencia y contacto filial, libre y total con Cristo, el Señor de la historia, a través de María su Colaboradora permanente.

La frase: “Nada sin ti, nada sin nosotros”, que sirve como lema y compro- miso a la Familia de Schöenstatt.

Espiritualidad se Santificación de la Vida Diaria: Schoenstatt ayuda al laico a integrar su fe católica con su experiencia diaria de acuerdo a las virtudes de fe, esperanza y caridad. Nuestra relación con Dios no puede reducirse a momentos, sino que debe extenderse a la totalidad de nuestra vida; es la santidad que une armónicamente fe y vida. La santidad de la vida diaria se define como la armonía querida por Dios y hondamente afectiva entre la vinculación a Dios, a las personas, a las cosas y al trabajo en todas las situaciones de la vida. Esta santidad es muy importante en nuestro tiempo actual. Hombre católico de hoy día tiene un ansia grande de cristianismo vivido ante sus ojos son para él la Biblia más valiosa. La santidad de la vida diaria hay que considerarla en esa triple vinculación armónica: con Dios, con el prójimo y con el trabajo.

La Espiritualidad de Instrumento: ayuda al cristiano a verse en su realidad de discípulo de Cristo, ayudándole a descubrir la voluntad de Dios en lo cotidiano. Esta conciencia de instrumento, motiva al ser humano a un generoso desprendimiento de sí mismo, que le impulsa a la acción apostólica y se manifiesta en el testimonio de vida.

El Santuario es un lugar de encuentro con Dios, a través de María. En todos los santuarios de Schöenstatt, la Santísima Virgen regala al peregrino tres gracias especiales, necesarias para vivir un cristianismo auténtico: La Gracia del Cobijamiento Interior: un profundo encuentro en corazón maternal de la Santísima Virgen y, a través suyo, con el corazón de Cristo. María quiere sanar una honda llaga en la persona de nuestro tiempo: una persona desvinculada, sin hogar, sin familia. La experiencia de tener un hogar en el corazón de Dios y de María, nos capacita para dar hogar a otros. La Gracia de la Transformación Interior: en los santuarios de Schoenstatt, María se preocupa de que todo peregrino reciba el don de la transformación personal, acogiendo y amando; haciendo fecundo el esfuerzo por nuestra autoformación La Gracia de la Fecundidad Apostólica, nos mueve a tomar iniciativas y a comprometernos activamente en la transformación de la sociedad para llenarla del espíritu de Cristo.

Importancia de Schöenstatt: las grandes enfermedades que padece la persona de nuestro tiempo; alejamiento de Dios, entrega a los placeres del mundo y pérdida de la personalidad o masificación, Schöenstatt no solamente las ha señalado, sino que, desde su espiritualidad, ha ofrecido las medicinas para curarlas: Para el alejamiento de Dios, Schöenstatt opone el mensaje de la fe práctica que significa vivir y actuar de acuerdo a la convicción de que la Divina Providencia dirige los grandes acontecimientos mundiales, pero también el plan de mi pequeña vida y lleva sus planes a la realización en sus más pequeños detalles. Para contrarrestar la búsqueda y entrega a los placeres del mundo, ofrece una Alianza de Amor con María, la Madre tres veces Admirable, como un medio para vincularnos estrechamente al mundo sobrenatural, de la manera querida por el Dios Trino. A la masificación y falta de responsabilidad, opone Schöenstatt su mensaje de la creencia en la misión personal que Dios ha dado a cada ser humano.

Actualmente tenemos dos santuarios de Schöenstatt en la República Dominicana: uno en el distrito municipal de La Victoria, Santo Domingo Norte, y otro en San Francisco de Macorís. A ambos lugares llegan miles de peregrinos buscando ser amados, transformados y enviados por la Madre tres veces Admirable, Reina y Vencedora de Schöenstatt. Están abiertos diariamente, durante todo el día. El domingo tercero de cada mes, conmemoramos la fecha de fundación con la celebración de la Eucaristía, a las 4:00 p.m. Durante el año tenemos dos grandes concentraciones, de todo el día: el domingo tercero de octubre, celebrando el cumpleaños de la fundación de Schöenstatt, y el primer domingo de mayo: La Coronación de la Mater Peregrina. El 18 de octubre del 2014 se abrió solemnemente el año jubilar para celebrar los cien años de fundación de la Familia de Schöenstatt y en todos sus santuarios, a lo largo de ese año jubilar, se recibió el regalo de la indulgencia plenaria. Tiene presencia institucional en las Arquidiócesis de Santo Domingo y Santiago; en las Diócesis de Baní, San Francisco de Macorís, La Vega y Barahona.

Legión de María

 

Es una Asociación Apostólica de Laicos para servir a la Iglesia Católica en su perpetua lucha contra el demonio y fuerzas nefas- tas. Comienza a las ocho de la noche en un hogar de Dublín (Irlanda), el 7 de septiembre de 1921, cuando un grupo de adolescentes se reúnen con Frank Duff (fundador), oran y se deciden a servir a los enfermos y llevar el evangelio a todo el mundo. Cuenta con más de 33 millones de miembros en el mundo.

Ha recibido el reconocimiento de numerosos Papas, incluyendo San Juan Pablo II. El 27 de marzo de 2015 fueron aprobados sus estatus definitivos, confiriéndoles la distinción de Asociación Internacional de Laicos.

En la República Dominicana tiene sus inicios en la provincia de Azua, donde se funda el primer grupo (Praesidium), por los misioneros Padres Scarborough, el 2 de junio de 1946, con el nombre de Nuestra Señora de los Remedios. Años seguidos se extiende a la provincia de Monte Plata y desde allí a todos los lugares, estando presente en las once Diócesis del país. La Legión de María cuenta con más de 30 mil miembros en la República Dominicana.

Elementos que nos identifican: Tessera, todos los legionarios deben tenerla al contener todas las oraciones de la Legión. El segundo es el Vexilium o estandarte que se usa en todas sus reuniones.

La Directiva de la Legión de María es: Director Espiritual, Rev. Padre Máximo Rafael Pérez; Presidente, Lorenzo Patiño Inoa; Vicepresidenta, Gloria R. Rodríguez Pimentel; Secretaria, Nurys Cruz; Tesorero, Jesús Rodríguez.

Tenemos diversidad de grupos (Praesidium), ya que existen de Damas, Caballeros, Mixtos, Juveniles e Infantiles. Los jóvenes, entusiastas y ale- gres, demuestran su devoción a la Virgen con mucho orgullo y amor; lo que ha devenido en que ingresen a los seminarios y conventos, teniendo así muchos sacerdotes y religiosas de vida consagrada.

La Legión de María utiliza los términos y acciones de las legiones del imperio romano, mientras ellos se organizaban y luchaban para conquistar el mundo, así los nuevos legionarios de María buscan conquistar el mundo para Cristo. Pero ahora las armas son espirituales y el amparo es la Reina de los Apóstoles, la Virgen María, a quien prodigamos profunda devoción, como bien diría San Luis María de Montfort “Todo a Jesús por María”. Para poder combatir el pecado en este mundo globalizado el legionario debe revestirse de las armaduras de Dios, ya que por doquier el pecado abunda, tienta y ataca a todas las ovejas del rebaño. Por consiguiente, es necesario la oración continua, el estudio de la palabra, frecuentar los sacramentos, una gran devoción a la Virgen y de manera especial un deseo de santidad, pues sin ella nadie verá a Dios. La Legión como su nombre lo indica es un ejército en orden de batalla en contra del demonio.

Es un gran Movimiento Mariano extendido por todo el mundo y ha demostrado ser escuela de santidad: Frank Duff, Siervo de Dios, en su proceso de beatificación; Edel Quinn, venerable legionaria y Alfonso Lambe, gran misionero en América del Sur. Tiene como patrón a San Luis María Grignon de Montfort, quien fuera uno de los grandes propulsores de la devoción a la Virgen, tras el estudio de su obra La Verdadera Devoción a María se inspiró Frank Duff para fundar la Organización, de lo que se desprende que todo legionario debe vivir y manifestar el gran amor y devoción a la Santísima Virgen María, caso contrario le impediría entrar a la organización.

Fines de La Legión de María: La Legión de María tiene como fin llegar a la Gloria de Dios, por medio de la oración y el trabajo apostólico, ganando nuestra santidad a través de entablar un contacto de verdadera amistad con cada persona individual. Intenta llenar de amor lo que está vacío de él, ganándolo para Jesucristo, convencida de que sólo así podrá cambiarse el mundo.

¿Cómo se ingresa a la Legión? En consonancia con la realidad que vive nuestra Iglesia y en atención al llamado del Papa Francisco de que se abran las puertas de la Iglesia y llevemos a Jesucristo a todos los lugares y personas, a la Legión puede ingresar toda persona que quiera, no importa su clase social, color, no importa su preparación intelectual, ni mucho menos la edad, ya que solo basta con que se le invite; ahora bien,

¿Quiénes pueden pertenecer? Todo católico que practique fielmente su religión y desee ser útil a la Iglesia y a la sociedad, y que esté dispuesto a cumplir las normas funcionales de la Asociación. Esto es para los socios definitivos, ya que para los candidatos a legionarios pueden o no estar sacramentados, estos últimos deben pasar una prueba de tres a seis meses, pasada dicha prueba, y con los sacramentos adquiridos, se alistan en la Legión tras haber hecho la Promesa Legionaria al Espíritu Santo, de que cumplirán con los deberes y disciplina bajo la guía de la Virgen María, nuestra capitana.

¿Qué se hace? Orar y trabajar apostólicamente. Funciona con reuniones semanales de grupo, donde se ora, se revisa la actividad apostólica y se estudian temas formativos para hacer más eficaz el apostolado. Cuenta con dos clases de socios: Activos y Auxiliares.

Cada Socio Activo debe: Asistir puntual y semanalmente a la junta de su grupo, donde se mezclan íntimamente la revisión del trabajo efectuado, la formación espiritual y humano-apostólica, con la oración en común; Rezar diariamente la Catena, que es el Magníficat de la Virgen, la oración de los pobres y de los humildes; Realizar un trabajo apostólico concreto cada semana, con duración mínima de dos horas, acompañado de otro legionario. Debemos resaltar que en el ejercicio del apostolado el legionario ve y sirve a nuestro Señor Jesucristo en el hermano por quien se trabaja. Actitud tal es de vital importancia en la Legión, ya que al legionario humilde y sencillo se le abrirán todas las puertas; Mantener en secreto algunos asuntos discutidos en la reunión o conocidos en el ejercicio del trabajo legionario.

Los Socios Auxiliares en cambio prestan un servicio de oración y pue- den ingresar sacerdotes, religiosos y seglares que no pueden o no quieren asumir los deberes del socio activo. El servicio de los auxiliares consiste en rezar diariamente las oraciones contenidas en la Téssera (hojita de oraciones), a saber: la invocación y la oración al Espíritu Santo; cinco de- cenas del Rosario y las oraciones que siguen después; la Catena y, por último, las oraciones finales. Los que recen el

Rosario diariamente por cualquier intención que sea, pueden hacerse Socios Auxiliares sin obligación de añadir otro Rosario.

“A todo aquel que Dios quiere convertir en Santo, lo hace muy devoto de la Santísima Virgen María”.

Laicos Carmelitas Madre Asunción (LCMA)

 

Son Aquell@s que, movid@s por el Espíritu, desean acercarse más a la Congregación de Hermanas Carmelitas del Sagrado Corazón (HCSCJ) para compartir no sólo las actividades, sino también la espiritualidad, el carisma, la misión y la vida.

Objetivo: despertar el interés por la vivencia profunda de la fe cristiana, y su respuesta a su compromiso misionero como laicos en la Iglesia local y Diocesana desde la Espiritualidad Carmelita.

Son miembros de los grupos de LCMA y siguen el itinerario formativo establecido en el proyecto de LCMA que culmina en la formación de fraternidades laicales carmelitas de Madre Asunción; viven a través de la dinámica de los grupos una experiencia formativa, orante, fraterna y de misión compartida con la comunidad local de referencia; celebran con intensidad los momentos fuertes de la congregación y las fiestas congregacionales; realizan compromisos públicos dependiendo de la etapa.

La corriente de la dimensión laical de la LCMA, originada por el Espíritu y acompañada por las Hermanas HCSCJ, tuvo un impulso especial en el año 1999, con ocasión de la celebración del 75º Aniversario de la Fundación de la Congregación. Los procesos de vinculación dieron lugar a la vivencia de experiencias que convergen en un camino vocacional común.

En República Dominicana, el primer grupo de LCMA inicia en el año 2001 en Santo Domingo (Sector, Mejoramiento Social), el segundo grupo en el Ensanche Espaillat, el tercero en Santiago de los Caballeros INCO (Ensanche Libertad), actualmente allí hay dos grupos, en Nizao-Don Gregorio, Municipio de Baní está el quinto grupo. Estos grupos son acompañados y animados por las Hermanas Carmelitas del Sagrado Corazón de Jesús en comunidad, insertas en cada realidad social y Eclesial de dichos grupos, en coordinación conjunta con miembros de cada grupo en equipo.

Juventud Franciscana (JUFRA) República Dominicana

 

La Juventud Franciscana (JUFRA), somos la fraternidad de los jóvenes que nos sentimos llama- dos por el Espíritu Santo a hacer la experiencia de la vida cristiana a la luz del mensaje de San Francisco de Asís. (Art. 96.2). Actualmente la JUFRA está presente en diferentes zonas del país: Arquidiócesis de Santo Do- mingo y Santiago; Diócesis, San Pedro de Macorís (Yamasá), Ntra. Sra. de La Altagracia (Higüey) y La Vega.

El logo está compuesto por la Tau que identifica a la familia franciscana y los colores de la bandera dominicana que representa de donde somos geográficamente.

El escudo de identificación es el “Abrazo” franciscano que tiene los siguientes rasgos: dos brazos en cruz, que representa la unión entre Cristo y San Francisco de Asís, y la parte superior central una cruz iluminada.

Origen y ubicación: Se crea en la República Dominicana el 15 de noviembre de 1971 un movimiento de ideales cristianos, inspirados en San Fran- cisco de Asís, cuyo nombre es “JUVENTUD FRANCISCANA” (‘JUFRA”). Su sede nacional se encuentra en la Parroquia San Francisco (“Paz y Bien”), calle Sabana Larga, esquina Club Rotario; Ensanche Ozama, Santo Do- mingo, República Dominicana.

Carisma: La espiritualidad de la Jufra se fundamenta en San Francisco de Asís. Por ser laicos, consideramos la regla de la OFS, aprobada por el Papa Pablo VI, como el documento inspiracional, – sobre todo el Cap. II – para el crecimiento de nuestra vocación franciscana a nivel individual y fraterna. (Art. 96.3). (1) La norma de vida de los jóvenes franciscanos es el Evangelio, siguiendo el ejemplo de San Francisco de Asís, quien hizo de Cristo el centro de su vida, en relación con Dios y con los hombres (1 Cel. 18:115); (Re. OFS II, 4).

Misión y obras: La juventud franciscana, con el fin de implementar el Proyecto Evangélico, tiene su específica organización y, esquemas apropiados a las necesidades del mundo juvenil y de su pedagogía, según las necesidades existentes en nuestro país. (Act. 96.5). Teniendo en cuenta que la juventud es la etapa de las grandes opciones en la vida, cuidaremos de orientar nuestras vidas respondiendo a la vocación concreta de cada uno. Como mensajeros de la perfecta alegría, procurarnos conducir a los demás a la alegría y a la esperanza. (Re. QFS. II, 19). Como jóvenes en camino a optar por el matrimonio, es nuestro deber el prepararnos a conciencia, promoviendo encuentros y cursillos para tal fin. Las diversiones y la fiesta son parte integrante de la etapa juvenil de la vida. Procuraremos que esos momentos sean experiencia de comunión e intercambio, de manera que seamos testimonio de vida cristiana. Puesto que la Jufra nos hace vivir el carisma franciscano en la etapa de la juventud, recomendamos para nuestra madurez, continuar la misma ingresando en la Orden Franciscana Seglar (OFS).

Hermandad del Sagrado Corazón de Jesús

 

La Hermandad tiene sus propios Estatutos aprobados por la autoridad competente, renovados según la doctrina y el espíritu del Concilio Vaticano II. Jurídicamente es una asociación pública de fieles, cuyos reglamentos están contenidos en los artículos que van del 312 al 320 del Código de Derecho Canónico de la Iglesia Católica.

Como el Apostolado de la Oración, la Hermandad del Sagrado Corazón de Jesús nació en Francia en el siglo XIX. La Hermandad tuvo sus inicios en una pequeña ciudad llamada Issodun, a 300 km de París. Predicando a los fieles en la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús de Issodun, el 26 de marzo de 1874, el Padre Julio Chevalier propuso a los fieles la idea de una agrupación de laicos dedicada al culto perpetuo y al apostolado, en honor al Sagrado Corazón de Jesús. El Papa León XIII bendijo la nueva asociación de fieles, la enriqueció con indulgencias y la aprobó el 16 de julio de 1891, confiándola al cuidado de los Misioneros del Sagrado Corazón (MSC), que la han extendido por el mundo entero con el lema: “Amado sea en todas partes el Sagrado Corazón de Jesús”.

La Hermandad es una escuela de santidad laical en la vida ordinaria, que nos ayuda a “Seguir un camino de fe, vivir el bautismo y vivir la eucaristía, para ejercer la misión en la línea del sacerdocio común de los fieles laicos”: Por medio del Bautismo, todos los fieles están llamados a la santidad y convocados a la misión apostólica.

Desde la unión vital con Cristo, de quien depende la fecundidad de la misión apostólica, los miembros de la Hermandad colaboran con la salvación del mundo. Por eso cada día, en el primer momento de la mañana, cada miembro de la Hermandad renueva su consagración al corazón de Cristo con la oración del “Culto perpetuo”. Es así como los miembros de la Hermandad, penetrando más profunda- mente en el misterio del amor de Cristo sintonizan más y más con el amor del Salvador, de cuyo Corazón traspasado nació la Iglesia (Juan 19, 34).

En la Hermandad, la Virgen María ocupa un lugar especial porque como dice San Bernardo: “No podemos los cristianos utilizar otro camino para ir a Jesús, que el que empleó para venir hasta nosotros: MARIA”. Siguiendo la inspiración de su fundador, Padre Julio Chevalier, la Hermandad venera con cariño a la Madre de Jesús y la llama: “Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Jesús”. Ella es la que nos señala y conduce al Sagrado Corazón de Jesús, como bien lo expresa su conocida y popular imagen.

El Asesor Nacional de la Hermandad del Sagrado Corazón de Jesús es el Padre Darío Taveras msc. Hay dos Coordinadores: Andrés de la Rosa para la Provincia Eclesiástica de Santo Domingo y Fe María Díaz para la Provincia Eclesiástica de Santiago. La Hermandad está presente en las once diócesis del país.

Hermandad de la Divina Misericordia (HERDIMI)

 

Saludo: “Bendito sea el Nombre del Señor, ahora y por siempre

Fundación, misión y valores: En el año 1989 Sor Venecia Cabrera, dominicana, Madre Superiora del Instituto Hijas de la Divina Misericordia, funda la HERMANDAD DE LA DIVINA MISERICORDIA (HERDIMI), Institución de laicos llamados a vivir el carisma y la espiritualidad de la Divina Misericordia. Su misión es

extender el Reino de Dios a través de la Divina Misericordia, enfocando esta misión en la unidad y vivencia del amor misericordioso de Dios y en la riqueza de la vida en Comunidad. Para lograr esta misión la HERDIMI se sostiene en los siguientes valores y metodología:

  • Vivir y enseñar a los demás el valor de la vida Eucarística, la confianza en Jesús, la vida de oración y la reflexión de la Palabra de Dios llevándoles el mensaje de salvación y esperanza con el testimonio de vida y la evangelización.
  • Amar y servir a los demás a través de las obras de misericordia corporales y espirituales, especialmente con los pecadores, consolando y asistiendo a los pobres, afligidos y enfermos.
  • Proclamar la Divina Misericordia a través de sus elementos o manifestaciones: veneración de la imagen de Jesús Misericordioso, la fiesta, la novena, el rosario, la hora de la Gran Misericordia y el Tribunal de la Misericordia que es la Confesión Sacramental.
  • Crecer en el conocimiento Divino y en la Fe, a través del estudio y la profundización de la Palabra de Dios, los documentos de la Iglesia y la participación en eventos, encuentros y retiros.
  • Fomentar el amor a la Virgen María, Madre de Misericordia.
  • Estudiar, dar a conocer y practicar el legado del Diario de Santa María Faustina y vivir la vida de contemplación e intercesión según nuestro Señor Jesucristo le inspiró.

Organización, obras y presencia institucional: Cuenta con Estatutos y Reglamento de Comunidades y Ministerios y su dirección y administración está a cargo de la Asamblea General y del Consejo Directivo. Está organiza- da en Comunidades de la Divina Misericordia (CDM) a las cuales pertenecen los Apóstoles que se consagran cuando completan una formación de 60 ho- ras y cumplen con una serie de requisitos de constancia, servicios y retiros. Además, cada año deben completar diez temas de crecimiento y participar en los retiros de Crecimiento, de Espiritualidad de la Divina Misericordia y de Cuaresma. Son Aspirantes aquellos que están en proceso de consagrarse como Apóstoles. Otros Miembros son los Colaboradores y los Devotos.

La Hermandad de la Divina Misericordia, ha organizado Comunidades en diversas Diócesis del país; fundado cuatro Casas de Oración de la Divina Misericordia de Jesús. Desde el año 1995 ha realizado 300 conciertos de evangelización masiva, dirigidos a la conversión en 175 Parroquias del país; proclamando la Divina Misericordia y repartiendo cientos de miles de imágenes de Jesús Misericordioso así como folletos de cómo rezar el rosario de la Virgen María, el rosario y la novena de la Divina Misericordia.

Asimismo, la HERDIMI ha apoyado a las Parroquias en la formación de miles de evangelizadores que luego han participado en evangelizaciones casa por casa en decenas de Parroquias. Desde sus inicios la HERDIMI ha estado vinculada estrechamente al Instituto Hijas de la Misericordia realizando obras de misericordia en este Instituto.

La presencia Institucional de la HERDIMI en la República Dominicana es como sigue: Diócesis de San Francisco de Macorís: Comunidades en San Francisco de Macorís, Pontón, Madeja y Villa Riva con Casa de Oración (fundada en el año 1998). Arquidiócesis de Santo Domingo: Co- munidad y Casa de Oración (fundada en el año 1996), 809-566-5478; Arquidiócesis de Santiago: Cuatro Comunidades en Santiago y Moca. Diócesis de Barahona: Grupo de Oración San José y Aspirantes. Diócesis de San Pedro de Macorís: Cuatro Comunidades. Diócesis de San Juan de la Maguana: Casa de Oración (fundada en el año 1995) y una Comunidad en Las Matas de Farfán. En las Casas de Oración con la acción de las Comunidades de la Divina Misericordia se hace adoración al Santísimo Sacramento todos los días y se realizan misas con oración por los enfermos, charlas, retiros y encuentros de evangelización, además de obras de misericordia.

La Coordinación General de la Hermandad de la Divina Misericordia, en los últimos años, ha estado a cargo de:

  • Frinette Torres de González: Períodos octubre del 2010 a octubre del 2013 y octubre del 2013 a octubre del 2016 | (809) 669-2053 frinette2006@hotmail.com
  • Tamara Taveras:   Períodos   octubre   del   2016   a    octubre    del 2019 y octubre del 2019 a octubre del 2022 | (829) 875-7089 tamarataveras@gmail.com

Lema: “Cantaré eternamente la misericordia del Señor, bendiciendo su nombre

Heraldos del Evangelio

Origen: Esta Asociación nació con la finalidad de ser instrumento de santidad en la Iglesia, ayudando a sus miembros a responder generosamente al llamamiento a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad, favoreciendo y alentando la más íntima unidad entre la vida práctica y la fe. También tiene como fin la participación activa, consciente y responsable de sus miembros en la misión salvífica de la Iglesia mediante el apostolado, al cual están destinados por el Señor, en virtud del Bautismo y de la Confirmación. Deben, así, actuar en pro de la evangelización, de la santificación y de la animación cristiana de las realidades temporales.

Con presencia en 78 países, es una Asociación Internacional de Fieles de Derecho Pontificio, fundada por Mons. João S. Clá Dias, la primera a ser erigida por la Santa Sede en el tercer milenio por el Papa San Juan Pablo II quien los exhortó: “Anunciad valientemente, por el mundo entero, a Cristo Nuestro Señor. Sed mensajeros del Evangelio por la intercesión del Corazón Inmaculado de María”. Este acontecimiento tuvo lugar por ocasión de la fiesta litúrgica de la Cátedra de San Pedro el 22 de febrero de 2001. Esta Asociación de laicos ha visto surgir, entre sus propios miembros, ver- daderas vocaciones a la Vida Consagrada y a la Vida Sacerdotal, viviendo su propio Carisma.

Como otras órdenes religiosas que enriquecen el firmamento de la iglesia, florecieron dos pujantes ramas religiosas: una denominada Sociedad de Vida Apostólica Virgo Flos Carmeli, que significa “Virgen Flor del Carmelo” constituida por religiosos y sacerdotes. Otra denominada Sociedad de Vida Apostólica Regina Virginum – “Reina de las Vírgenes” compuesta por religiosas. ¿Cómo surgieron esos ramos religiosos de un tronco laical? Es que en las casas de los Heraldos del Evangelio se fomenta la vida de oración y estudio, de acuerdo con la sabia orientación que diera el Papa San Juan Pablo II: “La formación de los fieles laicos tiene como objetivo fundamental el descubrimiento cada vez más claro de la propia vocación y la disponibilidad cada vez mayor para vivirla en el cumplimiento de la propia misión” (CHRISTIFIDELIS LAICI, 58). Otra categoría de miembros son los Cooperadores, (laicos, casados o solteros que viven en el mundo, e incluso sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas, laicos de vida con- sagrada o miembros de otras asociaciones o movimientos apostólicos), quienes además de observar los deberes y preceptos propios a su estado, se esfuerzan por vivir en conformidad con el carisma y la espiritualidad de la Asociación, dedicando a ella su tiempo libre y comprometiéndose a cumplir ciertas obligaciones.

Espiritualidad: Los Heraldos tienen su espiritualidad cimentada en tres puntos esenciales: la Eucaristía, María y el Papa, como está definido en sus estatutos: “La adoración eucarística de inestimable valor en la vida de la Iglesia para construirla como una, Santa, Católica y Apostólica, Cuerpo y Esposa de Cristo, la devoción a María, imitando la siempre Virgen y aprendiendo a contemplar en Ella el rostro de Jesús y el amor al Papado” fundamento visible de la unidad en la Fe. Su carisma los lleva a procurar actuar con perfección en busca de la pulcritud en todos los actos de la vida diaria, incluso estando en la intimidad. “Sed perfectos como vuestro Padre Celestial es perfecto” (Mt. 5, 48). Reflejar a Dios de la mejor manera humanamente posible en todos los ámbitos de su vida (interior y exterior), ya sea en la obra evangelizadora, en el relacionamiento con los hermanos, en la participación de la liturgia, en las presentaciones musicales y teatrales o cualquier otra circunstancia.

Su misión evangelizadora en República Dominicana: Los Heraldos del Evangelio están en República Dominicana desde finales de 1999. En Santo Domingo tienen su ubicación en la calle Lorenzo Despradel # 59, La Castellana. En su Oratorio tienen la celebración de la Eucaristía diariamente a las 6:30 PM. Los jueves adoración eucarística iniciando con la Santa Misa a las 8:30 AM. Aunque oficialmente se encuentran erigidos en la Arquidiócesis de Santo Domingo, cuentan con miembros de la Comunidad en Santiago y La Vega, donde también hacen evangelización y a donde se trasladan con frecuencia desde la Capital para realizar actividades propias de su apostolado. La directiva de los Heraldos del Evangelio está encabezada por el Padre Juan Pablo Merizalde quien es su director local. El Sr. César Galarza Silva, funge como Coordinador Laical. Ambos disponibles en el teléfono 809.227.7265 | correo electrónico: informacion@heraldos.net.

Con la juventud de ambos sexos, los Heraldos realizan un trabajo intenso de fortalecimiento en la Fe católica, promoviendo diversas actividades de apostolado, así como talleres formación humana teológica y religiosa. Con la ayuda de María Santísima los Heraldos han encontrado en República Dominicana varios jóvenes, de ambos sexos, con esperanzadoras vocaciones que ahora se están formando para trabajar arduamente en la viña del Señor.

Además, el apostolado de los Heraldos del Evangelio abarca Misiones en colegios, hospitales, asilos y centros penitenciarios, parroquias y capillas, empresas y otras entidades a las cuales se lleva un mensaje de esperanza con la imagen de la Virgen de Fátima. Desarrollan talleres de Mariología y Apologética, incluso en Parroquias. Para fortalecer la institución de la familia motivan, entre otras, la oración en familia, a través del Apostolado del Oratorio de la Virgen, con el Santo Rosario, como instrumento de unión y consecución de la Paz. Promueven la devoción de la Comunión reparadora de los primeros sábados de cada mes, atendiendo así uno de los pedidos de Nuestra Señora a través de los tres pastorcitos en Cova da Iría. Todo con vistas a favorecer del mejor modo posible la realización urgente de la gran promesa hecha por la Virgen de Fátima, cuando dijo: “Por fin mi Inmaculado Corazón triunfará”.