Comunidad de Vida Cristiana (CVX)

 

Orígenes de la CVX: En República Dominicana, como establecen sus estatutos, es una comunidad de fieles cristianos que han optado seguir a Jesús y su propuesta del Reino desde la espiritualidad Ignaciana, es decir, siguiendo lo que propone San Ignacio de Loyola.

En el 1563 un joven jesuita belga, Jean Leunis, funda una comunidad de estudiantes del Colegio Romano. Esta primera comunidad, es la Prima Primaria. Rápidamente sirvió de modelo para ser replicada alrededor de todo el mundo con el nombre de Congregaciones Marianas, como comunidades laicas de inspiración ignaciana. La Comunidad de Vida Cristiana (CVX) se constituye en la forma renovada de dichas Congregaciones para responder más fielmente con los desafíos de nuestra Iglesia en el mundo de hoy y el papel que deben desempeñar los laicos a partir del Concilio Vaticano II.

Como institución católica que somos, estamos registrados en el Arzobispado de Santo Domingo en el Libro 9 de Facultades Ordinarias bajo el Número 26 folio 137 con el expreso mandato de hacer constar: “CON LICENCIA ECLESIASTICA” en esa condición y como otras comunidades laicales formamos parte de UNILCA. Además de la Arquidiócesis de San- to Domingo estamos presentes en la de Santiago de los Caballeros y en la Diócesis de Mao Montecristi. La actual Comunidad de Vida Cristiana de Republica Dominicana surge bajo la inspiración y acompañamiento del P. Manuel Maza, sj. en el 1996. Nos formamos partiendo desde la misma Palabra de Dios –La Biblia- ayudados por su amplia literatura, comenzando por los Principios Generarles, Las Normas Generales, además, del importante documento NUESTRO CARISMA. Anualmente se ofrecen dos retiros al estilo Ejercicios Espirituales caracterizados por el silencio.

El actual momento: La historia nuestra es una oportunidad ideal para alcanzar un mayor entendimiento del don y relevancia de nuestra particular identidad, vocación y misión. Grandes y muchas lecciones podemos aprender para la colaboración con los jesuitas, profundizar nuestro rol en la Iglesia y servir mejor en el mundo como testigos laicos de la misión de Cristo. El actual momento que vivimos es una oportunidad preciosa para reconocer a través del paso del tiempo nuestra historia de gracia en la que vamos siendo animados y acompañados por el Espíritu Santo para poder agilizar y actualizar los pasos para responder exactamente a lo que Dios espera de nosotros aquí en nuestra realidad dominicana o donde quiera que nos encontremos. Sin dudas que debemos estar mejor preparados y dispuestos para asumir de una forma más compro- metida los retos y desafíos que se le presentan a la CVX en República Dominicana de cara al futuro.

La CVX ha vivido un proceso durante los últimos tiempos que podríamos definir o comparar con la imagen de una flor que se abre. Todo está presente en ella desde un principio, pero sólo paso a paso florecerá totalmente: mientras tanto debemos arraigar sus raíces en sus fuentes respetando el ritmo de cada comunidad individual y la característica de lo que cada uno va experimentando a través de la lectura de los signos de los tiempos. Ya desde mediado de los 80s, la “misión común” era un tema comentado en la CVX. Durante los 90, la conciencia de ser comunidad apostólica se hizo más honda y así, finalmente maduró la comunidad mundial en la Asamblea de 1998 en Itaici (Brasil): “Profundizando en nuestra identidad como cuerpo apostólico clarificar nuestra Misión Común”.

Tres áreas de misión: Teniendo en cuenta los criterios ignacianos para la Misión, percibimos las necesidades y evaluamos las posibilidades para desarrollar la colaboración Laicos-Jesuitas; el proceso tiene como resultado la identificación de tres áreas de misión y de los medios necesarios para llevar a cabo la misma: Primero deseamos traer a nuestra realidad social el poder liberador de Jesucristo. En segundo lugar, deseamos encontrar a Jesucristo en toda la variedad de nuestra sociedad incluyendo la cultura, permitiendo que su gracia ilumine todo lo que necesita transformación. En tercer lugar, deseamos vivir unidos a Jesucristo para que Él pueda entrar a todos los aspectos de vida ordinaria en el mundo. Estas tres áreas de misión son fuente espiritual que nos fortalece y alimenta para la misión: los Ejercicios Espirituales de San Ignacio, nos ayudan mucho a crecer en la vida cristiana para que podamos llegar a ser instrumento eficaz de servicio.

Misión común, que se hace local e individual: La CVX en República Dominicana, junto a las demás comunidades esparcidas en el resto del mundo es parte de un solo “cuerpo apostólico”. “Reconocemos que tenemos unidad en la diversidad”, sin embargo, el desarrollo profundo de su significado en la práctica diaria es producto de un enfoque especial partiendo de nuestra realidad nacional, por eso en muchas ocasiones hemos levantado nuestra voz clamando por: una educación de mejor calidad, servicios de salud más eficientes, una justicia más oportuna y más “ justa”, cero impunidad frente a la corrupción, más seguridad ciudadana. La dinámica del DEAE en muy importante ponerla en práctica en todos los niveles: Discernimos, Evaluamos, Apoyamos y Enviamos. Así un servicio u obra aunque sea individual se convierte en Misión Común, ya que toda la comunidad comparte la responsabilidad. Los grupos locales, como también la comunidad más amplia –nacional o regional-, apoyan y prolongan las dinámicas generadas por los Ejercicios Espirituales que nos conducen hacia una vida esencialmente apostólica. Aun cuando el servicio apostólico se realice de una manera personal, es siempre parte de la misión recibida en la CVX: una Misión Común que parte de la misión de la Iglesia.

Vocación ignaciana: Es muy importante destacar que CVX es una vocación Ignaciana; su carisma y espiritualidad son ignacianos. Por eso los Ejercicios Espirituales de San Ignacio son al mismo tiempo una fuente específica y el instrumento característico de su espiritualidad, nos conducen a la integración de fe y vida en todas las dimensiones: personal, social, profesional, política y eclesial. Los miembros CVX vivimos la espiritualidad ignaciana en la comunidad en el grupo local, a nivel nacional y como Comunidad Mundial lo cual es fundamental para nuestro crecimiento humano, espiritual y apostólico, siendo un elemento constitutivo del servicio apostólico y testimonio de la CVX, pues es esencialmente una comunidad para los demás. CVX es una vocación laical y comparte responsabilidad con la misma misión de la Iglesia. Los Jesuitas nos apoyan para descubrir nuestra expresión laical desde la espiritualidad ignaciana; se nos ofrecen como Asistentes Eclesiásticos; somos una comunidad de laicos dirigida por laicos y el Asistente Eclesiástico tiene como principal responsabilidad el desarrollo cristiano de toda la comunidad ayudando a los miembros a descubrir los caminos de Dios. En virtud de la misión que le ha encomendado la Jerarquía, de cuya autoridad es el representante, tiene además, una responsabilidad muy especial en el área de problemas doctrinales y pastorales y en lo que toca a la armo- nía propia de una comunidad cristiana.

Miembros del Consejo Ejecutivo Nacional (CEN): Rafael Madera, Presiden- te; Gretchen Zuleta, Vicepresidente; Patricia Elías, Tesorera; Carol Hernández, Secretaria; Vocales: María Luisa Lavernia, Divina García y Mary Leysi Abad.

Comunidad Carismática de la Visitación y la Eucaristía

 

Origen y misión: Abundantes frutos de vida en el Espíritu ha dado la Renovación Cristiana en el Espíritu Santo a través de la Iglesia Universal; la Comunidad Carismática de la Visitación y de la Eucaristía es humilde testigo en la vida de fe y conversión de la corriente de gracia que conocemos como la Renovación Carismática Católica. Como todo lo que acontece dentro de nuestra Iglesia, la Comunidad surge por una moción del Espíritu Santo, puesta en el corazón del Padre Benigno Juanes, sacerdote de la Compañía de Jesús, quien comparte esta moción con el asesor de la Renovación Carismática Católica, en ese entonces Monseñor Nicolás de Jesús López Rodríguez.

En el año 1981, el Señor hizo suscitar en el corazón del Padre Juanes el de- seo de reunir un grupo de laicos que quisieran entrar en una relación más cercana con Dios Padre a través de Jesús y por el Espíritu Santo y que al mismo tiempo quisieran servirle de una manera más comprometida. Este grupo laico providencialmente llegó hasta él con esos mismos sentimientos y deseos. Viendo así esta moción del Espíritu confirmada empezaron a reunirse con cierta frecuencia iniciándose en germen lo que es hoy la Co- munidad Carismática de la Visitación y de la Eucaristía, una comunidad de espiritualidad laical, en la cual los miembros quieren vivir su compromiso bautismal creciendo en santidad desde su estado de vida y trabajando por la expansión del Reino de Dios a través de sus ministerios y servicios.

En febrero de 1985 se visitó al Señor Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez y le informaron cómo iba perfilándose la Comunidad en su trabajo apostólico y el nombre que a la luz del Espíritu y la intercesión de la Madre de Jesús se había elegido: Comunidad Carismática Católica de la Visitación y de la Eucaristía. Un ministerio al cual el Señor llamó a la Co- munidad desde sus inicios es la Experiencia de Oración abierta a todos, como un compromiso de amor hacia nuestros hermanos, para que ellos también aprendieran y gustaran de un diálogo amoroso con su Señor.

En agosto 1986 se escribió un ante proyecto sobre las normas de la Co- munidad. Ya en ese año los grupos existentes se denominaron familias espirituales con el nombre que evocaba algún rasgo de la Comunidad. En ese año también se integra una familia de parejas y se inicia un trabajo hermoso con el primer grupo de jóvenes que son el futuro de la Iglesia, la sociedad y la familia. En 1990 la Comunidad considera que hay una madurez en sus miembros, para elegir una responsable, pues había entonces un equipo que se le llamaba motor: este discernía, ejecutaba todo lo concerniente a la Comunidad. Se convocó la Asamblea y se realizó con una gran unción del Espíritu y orden, resultando electa la hermana Alta- gracia de Castillo. La Comunidad demandaba un espacio físico por su crecimiento. Nos instalamos en la calle Bohechio No. 25, Bella Vista, y se ve colmado el llamado fundamental de la Comunidad: Adorar a Jesús en el sacramento Eucarístico en nuestra capilla y así continuar nuestra misión a los pies de Jesús. En años 90 se inicia la extensión de la Comunidad primero en Coamo, Puerto Rico y después se fue extendiendo hacia el interior del país: La Vega, Sabana Grande de Boya, Los Limones, Higüey, Santiago y en el exterior en New York.

Nuestra Espiritualidad

  • Centrada en Jesucristo como nuestro Señor y Salvador.
  • Laical, de acuerdo al Concilio Vaticano II.
  • Eclesial y Carismática: trata de que sus miembros vivan a plenitud su Bautismo, bajo la acción del Espíritu Santo y fomenta la oración comunitaria, sobretodo la alabanza y la liturgia de la Iglesia.
  • Por la influencia de la Compañía de Jesús trata de vivir el “más” de la gloria de Dios y se beneficia con la práctica de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola.

Nuestros Ministerios: Intercesión, Ejercicios Espirituales De San Ignacio Loyola, Experiencias De Oración, Sanación Interior y Física,

Escuela De Teología para Seglares, Colecciones Torrentes Y Senda, Evangelización, Matrimonios, Consultorios Médicos en Distrito Nacional, Sabana Perdida, Coamo-Puerto Rico; Cursos y talleres de Formación.

Donde estamos: En República Dominicana: Santo Domingo (CASA MA- DRE) Casa Sede, Desiderio Arias 66, Santo Domingo; La Vega, Santiago, Higuey, Sabana Grande de Boya. Otros países: Coamo, Puerto Rico; New York, USA.; Bogotá, Colombia. Correo: comunidadve09@gmail. com. Directiva: Responsable General, Ana Inés Lajara Ortega; Consejo de Gobierno, Gilda D’Oleo, Xiomara Nolasco, Magdalena Frías de Fontana, Ligia de los Santos y José del Carmen Polanco; Asesor General, Rev. Padre Juan de Jesús Jiménez Portes.

Nuestro Fundador: Benigno Juanes Risco, S.J. Su vida es un testimonio de perfecta armonía entre la gracia y la naturaleza. Nació en Carabajosa de Armuña, Salamanca, España el 13 de septiembre de 1916. En 1980 es nombra- do Asesor del Equipo Arquidiocesano de Santo Domingo y desde entonces participó como uno de sus delegados en las reuniones del Equipo Nacional, hasta la hora de su partida a la Casa del Padre, el día 30 de mayo del 2009 por una amorosa providencia divina, el día de la Fiesta de la Visitación y víspera de la solemnidad de Pentecostés, ambos misterios en los que profundamente creyó y amó. En su paso por el Equipo Sede de Santo Domingo, lo enriquece con la apertura de nuevos ministerios de servicios: La Escuela de Formación de Servidores (1980); la Escuela de Teología para la formación de laicos (1985), los Ministerios de Jóvenes, de Evangelización; de Asistencia y Caridad, entre otros.

Las Colecciones Torrentes y Senda de la autoría del P. Juanes S.J. es otro ministerio de crecimiento espiritual y doctrinal. Estos dan a conocer la Renovación y todos sus elementos, los carismas, la curación en sus diferentes áreas, temas de espiritualidad cristiana.

Otros elementos valiosos que aportó el P. Juanes: la escucha fiel del Espíritu que le permitió llamar a personas según sus dones y carismas de acuerdo a la necesidad: Experiencias de Oración, la Escuela de Teología para Laicos, el ministerio de oración de sanación interior, los servicios sociales en consultorios médicos, los grupos encargados de intercesión especial, las consagradas con votos privados, el grupo de asociados relacionados con la Eucaristía, talleres, cursos, retiros dentro y fuera de la Comunidad, la atención especial a los matrimonios, las solteras, Un aporte significativo proporcionado por el Padre Juanes a los laicos se encuentra en los Ejercicios Espirituales.

El Camino Neocatecumenal

 

Historia: A inicios de los años 60, Francisco José Gómez de Argüello (Kiko Argüello) tuvo, según él mismo cuenta, una visión de la Virgen María que le habría pedido «hacer comunidades como la Sagrada Familia de Nazaret». Se dedicó a la evangelización de las zonas pobres de Palomeras Altas, donde en su mayoría eran personas pobres, la cuales vivían en chabolas, en la periferia de Madrid. Allí conoció a Carmen Hernández y desde 1964 a 1967 trabajaron juntos, viviendo entre desamparados y prostitutas. Además de la evangelización directa y atención de estas personas, meditaban la Biblia y la liturgia.

El Arzobispo de Madrid, Mons. Casimiro Morcillo les invitó a trabajar en algunas parroquias de la ciudad y también en Zamora. La experiencia sirvió para profundizar en el valor del bautismo y de la maduración de la fe en las personas que recibían sus predicaciones. En 1968 fueron invitados a trabajar también en Roma por Mons. Dino Torreggiani. De ahí el carisma se fue expandiendo a otros lugares del mundo.

En abril de 1970, en Majadahonda, Argüello y Hernández y otros responsables y párrocos se reunieron para reflexionar sobre la identidad de las comunidades que estaban surgiendo en las parroquias. Allí se definieron los elementos fundamentales de su metodología y carisma apostólico. En 1974, tras un período de dos años de estudio y revisión, la Congregación para el Culto Divino publicó en su revista oficial, una breve nota Praecla-rum exemplar apreciando las obras de las comunidades Neocatecumenales. En los años que siguieron, a petición de la misma congregación, se eligió el nombre “Camino Neocatecumenal”. En 1990 el papa Juan Pablo II dirigió a Monseñor Paul Cordes, responsable en la Curia del Consejo de los laicos, una carta de reconocimiento formal, con un ruego a los obis- pos para que ayudaran a los neocatecumenales en su apostolado. El 29 de junio de 2002 llegó un primer reconocimiento del Pontificio Consejo para los Laicos, con la aprobación ad experimentum, por un período de cinco años, del Estatuto del Camino Neocatecumenal.

Para la Solemnidad de Pentecostés del 2008 (11 de mayo) se ratificaba en la Santa Sede la aprobación «definitiva» de los Estatutos por el Consejo Pontificio para los Laicos y el 13 de junio del mismo año el Presidente de dicho Dicasterio Vaticano, el Cardenal Rylko entregaba el Decreto de aprobación junto con los Estatutos a los Iniciadores de Camino: Kiko Arguello y Carmen Hernández junto con el P. Mario Pezzi. Este fue un día de mucha importancia en la historia del Camino Neocatecumenal.

El 11 de enero de 2009 el Papa Benedicto XVI recibió en la Basílica de San Pedro del Vaticano a los iniciadores de este «Camino», quienes, junto a las primeras comunidades de Roma, celebraron los 40 años de existencia; en esta celebración el Papa agradeció a Dios por esta realidad Eclesiástica, por los frutos dados en estos más de 40 años de vida; además, este encuentro sirvió como una celebración para el envío de «Comunidades en Misión» que harán vida en diferentes zonas y ciudades descristianizadas del mundo en la Misión Ad Gentes del Concilio Vaticano II.x|

En enero de 2011 se anunció la aprobación de las Catequesis del Camino Neocatecumenal (antiguas «Orientaciones para el equipo de catequistas») tras la revisión por la Congregación de la Doctrina de la Fe y la incorporación de citas del Catecismo, quedando como oficiales por la Comisión Pontificia para los Laicos, que los ha titulado como Directorio Catequético del Camino Neocatecumenal. Así, se confiere mayor legitimidad al itinerario de formación que representa el camino en la Iglesia. El 20 de enero de 2012, el Pontificio Consejo para los Laicos publicó un decreto con el que se aprobaban las celebraciones contenidas en el Directorio Catequético del Camino Neocatecumenal.

El Camino Neocatecumenal en el mundo: El Camino está presente en todos los continentes, en más de 900 diócesis, con un total de más o me- nos 40.000 comunidades en 6.000 parroquias. Hay también varios seminarios del Camino llamados Redemptoris Mater (Madre del Redentor) que en 2010 suman alrededor de 78. El Camino se halla principalmente en Europa y América. El número más alto de comunidades en el mundo está en Italia y España. Además, otros países en Europa donde el Camino está particularmente presente, son Polonia, Portugal, Croacia y Malta. En el continente americano hay muchas comunidades especialmente en Ecuador, Perú, Brasil, México, Colombia, Argentina, Venezuela, Guatemala, El Salvador, Costa Rica, Nicaragua y República Dominicana. Otros países donde el Camino tiene muchas comunidades incluyen las Filipinas e India; en África hay alrededor de 800 comunidades. También presente en el Medio Oriente, donde el Líbano tiene el número más alto de comunidades en la región. Malta tiene la densidad más alta de comunidades: hay 100 comunidades en una isla de sólo 400.000 habitantes. Otros países que tienen una densidad particularmente alta incluyen a Guam (35 comunidades entre 115.000 católicos) y Andorra (20 comunidades en una población de 70.000).

El Camino Neocatecumenal en República Dominicana: En febrero de 1974 llega el camino Neocatecumenal a República Dominicana por solicitud de un presbítero que lo había conocido en España. El equipo de catequistas itinerantes estaba integrado por el P. Emiliano Jiménez, Natividad Aramburu y el joven Rino Rossi quienes de inmediato se pre- sentaron ante el titular de la Arquidiócesis de Santo Domingo, Mons. Octavio Antonio Cardenal Veras y su Obispo Auxiliar Mons. Hugo Eduardo Polanco Brito, quienes le dieron la bendición y su anuencia para iniciar el camino en nuestro país. Fueron invitados a la próxima reunión del clero para que presentasen esta experiencia y varios párrocos abrieron las puertas de sus parroquias para iniciar este itinerario de Fe. Rápidamente esta experiencia que comenzó en la Arquidiócesis de Santo Domingo pasó a otras Diócesis: La Vega, Santiago, Higuey. En la actualidad hay unas 800 comunidades diseminadas por casi todo el país, 2 seminarios misioneros Redemptoris Mater, uno en la Arquidiócesis de Santo Do- mingo y otro de reciente creación en la Arquidiócesis de Santiago de los Caballeros. En la República Dominicana el catequista itinerante, responsable de la nación es el Padre Alonso Gómez.

Vocaciones: Varios sacerdotes han ido de misión a diferentes países: Haití, Chile, Ecuador, Estados Unidos, Albania, España, Brasil, Portugal, Puerto Rico. También un gran número de seminaristas dominicanos han están en diferentes seminarios misioneros Redemptoris Mater como: Finlandia, Alemania, Brasil, Francia, Italia, España, etc. Hay un matrimonio dominica- no con 5 hijos como familia en misión en Albania.

En nuestra tierra ha nacido un nuevo carisma dentro del camino Neocatecumenal “las consagradas” que son jóvenes que consagran su virginidad al Señor y se ponen al servicio de la Iglesia y la nueva evangelización. Actualmente están sirviendo a la iglesia en diferentes lugares de nuestro país, en Haití, España, Italia. Varias de nuestras chicas están en diferentes conventos de clausura en Monción, La Vega, Santiago, Venezuela, Francia, España.

Asociación Perpetuo Socorro (APS)

 

Nuestra historia: Después de una larga preparación, la Asociación Perpetuo Socorro (APS) toma oficialmente consistencia el 13 de mayo de 1989. La celebración del compromiso de las tres primeras candidatas se efectúa en la capilla San Ana, en San Damián de Buckland. Gracias al compromiso de religiosas con las personas asociadas, la APS se desarrolla rápidamente. Desde 1990, 31 hombres y mujeres se lanzan a la aventura y 3 renuevan su compromiso. El número aumenta año tras año. En el 2015, contamos con una centena de asociados/as en Quebec y más de quinientos en América del sur, América central y Caribe y en África.

 Quiénes somos: La Asociación Perpetuo Socorro agrupa a personas deseosas de profundizar su vida bautismal y de caminar según el carisma de la familia espiritual Ntra. Sra. del Perpetuo Socorro. En seguimiento de los fundadores, Joseph-Oné- sime Brousseau y Virginia Fournier, nosotras, las personas asociadas, estamos llamadas a vivir, en nuestro me- dio y según nuestro estado de vida, la presencia amorosa y compasiva de Dios Providente y la atención benévola de María del Perpetuo Socorro. Nos comprometemos en encarnar el carisma del Instituto en nuestros medios de vida cerca de las personas necesitadas. En fraternidades, caminamos juntos en la oración, la amistad y el apoyo mutuo.

Diferentes apostolados de la APS: Ejercemos nuestro apostolado por nuestro ser y nuestro actuar cotidiano: Visita a las personas en necesidad (ancianos, pobres, enfermos); Compromiso pastoral y movimientos de jóvenes; Apoyo a los organismos comunitarios; Es- cucha telefónica.

En República Dominicana

Se inicia en el año 2000 y en la actualidad contamos con un total de Aso- ciados de más de 300 laicos, están presentes en las Arquidiócesis de Santo Domingo y Santiago; y en las Diócesis de San Juan de la Magua- na, Ntra. Sra. de La Altagracia, Mao-Montecristi, San Francisco de Macorís, La Vega y Barahona. Miembros del Equipo Directivo en República Dominicana: Sor Ramona Castillo, Asesora Nacional; Domingo Paredes, Coordinador; Altagracia Cosetty Brito, Sub-Coordinadora; Ana Margarita Payamps, Secretaria; Dulce María Disla, Tesorera.

Asociación de Salesianos Cooperadores

 

¿Quiénes son los salesianos cooperadores? La historia de los Salesianos Cooperadores, según escribió el mismo Don Bosco, se remonta al año 1841, cuando él comenzó a recoger los muchachos pobres y abandonados en la ciudad de Turín, al norte de Italia. Les reunía en almacenes, solares y en iglesias, donde eran entretenidos con amenas recreaciones; también eran instruidos y encaminados a recibir dignamente los santos sacramentos. A este espacio de formación cristiana, humana y recreativa lo llamó “Oratorio”, inspirado en san Felipe Neri (1515, Italia).

Don Bosco se encontraba frecuentemente rodeado por quinientos o seiscientos muchachos y era muy difícil mantenerlos en orden y proveerlos de todo. Fue entonces que muchos sacerdotes y laicos se asociaron a él para ayudarlo: con su trabajo personal y con sus aportaciones sostenían la obra. Eran llamados benefactores, promotores y también cooperadores. Don Bosco los encargó de dar catequesis, asistir a los jóvenes, guiarlos en las oraciones y el canto, prepararlos a los sacramentos, mantener el orden, acoger a los que llegaban, participar en los juegos; también les daban clases y les enseñaban algún oficio (repostería, carpintería, zapatería, imprenta…) Pero clases y juegos no bastaban, eran demasiadas las necesidades de los muchachos, por eso las señoras no se quedaban atrás ayudando: remendaban y lavaban las escasas ropas de los oratorianos, cocinaban y les atendían como si fueran sus propios hijos. En 1858 Don Bosco presentó al Papa las Constituciones de la Congregación Salesiana, que contenían un capítulo XVI titulado “Externos”, en el que se refería a sus amigos y colaboradores del Oratorio, pero no fue hasta el 9 de mayo de 1876 cuando el Papa Pío IX puso su firma en el documento que aprobaba el Reglamento de ocho capítulos que presentaba como fin principal de los Cooperadores “ la vida activa en el ejercicio de la caridad hacia el prójimo, especialmente la juventud”. Habían nacido los Salesianos Cooperadores en la Iglesia: y el mismo Papa Pío IX fue el primer inscrito en la Asociación.

¿Qué hacen los Salesianos Cooperadores? Don Bosco propuso a sus Cooperadores “la misma mies de la Congregación a la que se asocian”. Comprende una amplia gama de acciones a favor de la juventud pobre y necesitada, pero siempre con estilo salesiano: paciencia, comprensión, amabilidad, bajando al nivel de ellos, con alegría. Muchos Cooperadores encuentran a los jóvenes en la propia profesión que desempeñan, se preguntan ¿cómo actuaría Don Bosco en mi lugar? Y encuentran la respuesta en su testimonio de vida. Otros transforman su tiempo libre en un espacio de fuerte compromiso al servicio de los jóvenes, en las actividades de la parroquia, del oratorio, del barrio. Muchos son animadores de grupos juveniles, otros trabajan en la animación litúrgica, en la catequesis y preparación a los sacramentos, también trabajan con emigrantes y muchachos con problemas (palomos, huérfanos, canillitas, chiriperos…) Algunos Cooperadores dedican sus vacaciones a trabajar en “campamentos de verano y animación cristiana”.

El compromiso de los Salesianos Cooperadores se orienta fundamentalmente a la defensa de los valores cristianos de la familia: armonía en el hogar, denuncia contra el aborto, lucha contra el abuso infantil, la pornografía y la droga. La comunicación social es un campo recomendado especialmente por Don Bosco a los Cooperadores. Otra realidad que recibe apoyo decidido de los Cooperadores son las misiones, haciendo más fácil la labor de muchos misioneros en países del tercer mundo.

¿Cómo lo hacen?

Don Bosco quiso siempre que sus Cooperadores estuviesen unidos en una organización muy flexible, capaz de adaptarse a las diversas situaciones locales: la Asociación De Salesianos Cooperadores y Salesianas Cooperadoras, una organización mundial que da soporte fraterno, orientación y alimento espiritual a todos los Cooperadores y Cooperadoras en el mundo. Toda la geografía mundial está dividida en 11 Regiones, que facilitan la labor de animación; éstas a su vez, están integradas por 91 Provincias. Finalmente, el primer eslabón de la cadena asociativa y núcleo central de la Asociación lo constituyen los Centros Locales (alrededor de un millar esparcidos por el mundo).

El Centro nos permite no andar solos y disponer de una comunidad de referencia en nuestra vida cristiana y salesiana, que se mantiene en comunión fraterna con todos los Salesianos Cooperadores y Cooperadoras repartidos por el mundo, mediante los distintos niveles de animación que tiene la Asociación: nacional, provincial, regional y mundial, orientados por los Consejos respectivos, bajo el ministerio del Rector Mayor, representante de Don Bosco, quien ejerce su autoridad y paternidad espiritual, que aglutina a la Familia Salesiana en torno a él. Para animar la Asociación a nivel mundial y coordinar sus iniciativas, le asiste un Consejo Mundial que tiene su sede en Roma.

Asumiendo los planes de la Iglesia local y en comunión con los demás grupos de la Familia Salesiana presentes en nuestro país: Salesianos de Don Bosco (SDB), Hijas de María Auxiliadora (FMA), Hijas de los Sagrados Corazones (HHSSCC), Misioneras Parroquiales (MPMA), De- votos de María Auxiliadora (ADMA), Voluntarias de Don Bosco (VDB), Damas Salesianas (DDSS), Exalumnos de Don Bosco (FEDEBOSCO), Exalumnas de las Hijas de María Auxiliadora (FANEX). Los SSCC tenemos presencia en Santiago, Jarabacoa, Moca, La Vega y Santo Domingo, donde existen seis Centros Locales para un total de diez a nivel nacional. Estamos desde 1979 en República Dominicana, que junto con Cuba y Puerto Rico constituye la Provincia Antillas, parte de la Región Interamérica, integrada además por Canadá, USA, México y América Central. Consejo Nacional: Arismendy Espinal, Coordinador; Espín Dicent, Administrador;Tania Julissa García, Enc. Formación; Marina Brea, Secretaria; Judith Vargas, Comunicación; Dolores Acosta, Apostolado; Katty Rivera, Vida Fraterna; Sor Lucila Padilla, Delegada FMA; Padre Erinel Quezada, Delegado SDB.

¿Por qué lo hacen? Porque nos damos cuenta de que la labor iniciada por san Juan Bosco en Turín estuvo por encima, incluso, del mismo entendimiento de Don Bosco que los muchachos pudieron captar de inmediato: era una obra de amor: una obra de Dios. Tampoco fue una casualidad, sino un camino de muchos años de recorrido siempre bajo la iluminación del Espíritu Santo y contando con la intercesión materna de María. Lo hacemos porque somos conscientes de que la obra inspirada por el Espíritu Santo a Don Bosco debe continuar, y es el mismo Espíritu quien nos inter- pela, nos llama a vivir el compromiso de nuestro bautismo con el carisma salesiano iniciado por Don Bosco, con su misma espiritualidad, utilizando como método pedagógico el Sistema Preventivo por él desarrollado, cimentado en tres pilares: la razón, la religión y el amor.

Nos esforzamos por hacer realidad el ideal de Don Bosco: que los niños y jóvenes lleguen a convertirse en buenos cristianos y honrados ciudadanos. Tratamos de ser signos y portadores del amor que Dios les tiene, para que alcancen la salvación a través del encuentro con Jesús resucita- do. Como nuestro fundador, estamos convencidos de que la juventud es la porción más preciosa de la humanidad, de la que depende el futuro y la instauración del Reino de Dios en el mundo, por eso nos identificamos con su lema de vida: “Dame almas y llévate lo demás”. Porque tenemos la certeza y seguridad de contar con la misma Madre y Maestra que Dios le ofreció a Don Bosco: María Auxiliadora, que nos brinda su intercesión, su apoyo maternal y su ejemplo de discípula fiel, confiada y dispuesta a seguirle hasta el final.

Asociación de María Auxiliadora (ADMA)

 

Historia: Movido por el Espíritu Santo, Don Bosco dio vida a diferentes fuerzas apostólicas y a un vasto movimiento de personas que, de diversas formas trabajan a favor de los niños, adolescentes y jóvenes, en especial los más pobres y necesita- dos. San Juan Bosco, Fundador de la Congregación Salesiana, quien después de haber edificado a María, en la Basílica de María Auxiliadora, el 18 de abril de 1869, como Santuario votivo dedicado

a la Auxiliadora en Turín, Valdocco, en 1868, según indicaciones recibidas de Ella en un sueño; fue él mismo, quien al año siguiente, quiso erigir la Asociación de María Auxiliadora (ADMA), o sea crearla y conformar esta Asociación, para irradiar en el mundo la devoción a la Virgen, invocada bajo el título de María Auxiliadora.

La devoción de Don Bosco a María Auxiliadora encontró en la Asociación una de las expresiones sencillas y prácticas para la defensa de la fe en los ambientes populares y trabajar personalmente en alcanzar la santidad, a la cual estamos todos llamados desde nuestro Bautismo. Él decía: “Nosotros, los cristianos, debemos unirnos en estos tiempos difíciles. El hecho de vivir entre muchos que practican el bien, nos estimula sin darnos cuenta”. La Asociación de María Auxiliadora (ADMA), representa un medio de santificación y de aposto- lado. Está constituida como Asociación Pública de Fieles que actúa en fidelidad con los pastores de la Iglesia y en colaboración con otras fuerzas eclesiales.

Misión: Como su logo lo muestra muy bien, tiene como misión: la Adoración Eucarística, o sea el culto al Santísimo Sacramento y la promoción a la devoción a María Auxiliadora, con la conmemoración de las fiestas marianas. Las dos columnas de San Juan Bosco: Jesús Eucaristía y María Auxiliadora.

Compromiso personal de los socios

  • Vivir y difundir la devoción a María Auxiliadora, según el espíritu de Don Bosco y en armonía con la renovación de la Familia
  • Valorizar en sintonía con la Iglesia los sacramentos de la Eucaristía y la Reconciliación en la práctica de la vida cristiana
  • Renovar las prácticas de la piedad popular; la conmemoración mensual de María Auxiliadora, el Rosario y las devociones
  • Rezar por todas las vocaciones de la Iglesia: laicales, religiosas y ministeriales y favorecer con los medios disponibles las vocaciones de la Familia
  • Imitar a María, practicando su solicitud, generosidad para con los necesitados y manifestando atención por los más
  • Llenar la vida cotidiana con actitudes evangélicas, particularmente con el agradecimiento a Dios por las maravillas que continuamente realiza, y con la fidelidad a El también en los momentos de dificulta- des y de cruz.

Cómo llega la Asociación de María Auxiliadora (ADMA) a la República Dominicana

De acuerdo a las Crónicas recibidas del Rvdo. P. Jesús María Tejada, la Asociación de María Auxiliadora (ADMA), llega de manos de los Salesianos de Don Bosco. El propio P. Tejada nos cuenta que inició en Jarabacoa en el año 1948 y la dirigió hasta el año 1952, con el testimonio del P. A. Figura. En todas partes constató que la presencia de María Auxiliadora en el sentir popular y su devoción era una hermosa realidad. En la promoción de ADMA sobresalían especialmente los SDB (Salesianos de Don Bosco), provenientes de España.

En 1993, en la Parroquia San Juan Bosco, en Santo Domingo, se propuso reactivar la Asociación de María Auxiliadora (ADMA). En una reunión mensual les dijo a un buen grupo, que para empezar “íbamos a dedicar un período, sin ninguna prisa, a la experiencia y luego procederíamos a llenar todas las formalidades”. Sobre esto le informó al encargado en Turín, Valdocco. En la Crónica de la Comunidad de San Juan Bosco, escribía también lo referente a las actividades de la Asociación y de las demás casas que iba formando la Asociación. En 1999 inició ADMA en la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús en Villa Juana, recordando al P. Ortiz y al P. Figura. Las reuniones se celebraban cada 24 de mes, después de la Celebración Eucarística, costumbre que sigue de igual forma en muchas de las asociaciones de la ciudad capital y del interior del país.

En República Dominicana actualmente existen once (11) Asociaciones Locales funcionando

Santo Domingo. Parroquias: San Juan Bosco (Sector Don Bosco), Sagra- do Corazón de Jesús (Villa Juana), Cristo Rey (Sector Cristo Rey),

María Auxiliadora (Sector María Auxiliadora), Madre Mazzarello, San Pedro Apóstol (Sector Villa Francisca).

En el interior del país. Parroquias: Sagrado Corazón de Jesús (Moca cuidad), Capilla María Auxiliadora (Moca, campo), Sagrado Corazón de Jesús (Mao – Parroquia Salesiana), María Auxiliadora (Mao, Parroquia Diocesana), María Auxiliadora (Jarabacoa).

Asociaciones locales de María Auxiliadora (ADMA) en acuerdos para formación. Parroquias Sagra- do Corazón de Jesús (La Vega) y Santo Domingo Savio, Plaza Educativa Don Bosco; Nueva Asociación en Valverde, Mao; Escuela Hogar Santo Domingo Savio; Escuela Hogar Doña Chucha.

Estructura: Consejos Locales, Consejo Nacional e Inspectorial.

Delegado Nacional e Inspectorial: Rvdo. P. Demetrio Salvador Romero, SDB. Presidenta Nacional e Inspectorial: Sra. Mercedes Pérez Pimentel (laica).

Comunicación social y Redes sociales

  • Programa de Radio “Caminando con María”, por Radio María Dominicana; lunes en horario de 7:00 m. a 8:00 p.m.
  • Página de Facebook Asociación de María Auxiliadora-ADMA-, República Dominicana.

Adoración Nocturna Dominicana

 

La Adoración Nocturna Dominicana, fue instituida el 22 de Febrero del 1985, por Su Excelencia Reverendísima Monseñor Roque Adames, Obispo de la Diócesis de Santiago de los Caballeros, junto a un Ilustre grupo de hombres y mujeres, que celebraron la primera Vigilia en La Parroquia Nuestra Señora de la Altagracia de la Ciudad de Santiago. El primer Presidente fue Don Feliciano Portela (1985-1994) y sucedido en la Presidencia durante estos años por los Señores Bartolomé Núñez (1994-2014) y Miguel Zacarías (2014-2019), siendo el actual Presidente el Señor Juan Álvarez. Somos Miembros fundadores de la Federación Mundial de las Obras Eucarísticas de la Iglesia.

Como reza el artículo 6 de sus Estatutos, la Federación se propone, entre otros fines: «Fomentar, impulsar, y propagar el culto al Santísimo Sacramento del Altar, tanto a través de la adoración en las horas de la noche como por cualquier otro medio conforme con las orientaciones de la Jerarquía Eclesiástica»

Adoración Nocturna tiene presen- cia en el 80% de las Parroquias de la Arquidiócesis de Santiago y en las Diócesis de Puerto Plata, Mao-Monte Cristi, San Francisco de Macorís, La Vega, Arquidiócesis de Santo Domingo. Además, está en agenda la extensión del Ministerio a todas las Diócesis del País. En la República Dominicana tenemos una directiva compuesta por un equipo que es elegido por la Asamblea General de la Adoración Nocturna Dominicana, por un perio- do de 4 años. Y es confirmada por Decreto del Arzobispado de la Arquidiócesis de Santiago de los Caballeros. Actualmente la Directiva está compuesta por: Juan Álvarez, presidente; Miguel Morales, vicepresidente; Juan Ulises Vásquez, secretario; José Altagracia Rodríguez, tesorero; Monseñor Tobías Cruz, asesor espiritual; además ocho (8) Vocales.